La República de Panamá fue incluida en la lista del Grupo de Acción Financiero (GAFI) en el año junio de 2019, y desde entonces todavía no ha podido zafarse. El GAFI ratificó al país en su lista de «jurisdicciones con deficiencias estratégicas» y «bajo mayor supervisión», tras finalizar la plenaria el pasado 25 de junio de 2021.
En una nota, el GAFI reconoció que “Panamá ha tomado medidas para mejorar su régimen de normas internacionales contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo; y adoptado medidas para identificar remitentes de dinero y el uso de productos de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para iniciar o ampliar investigaciones sobre lavado de dinero (LD)”, pero “debe tomar medidas urgentes para abordar plenamente las medidas restantes en su plan de acción, ya que todos los plazos ya han expirado”.
El GAFI expresó que tomó nota del progreso continuo de Panamá en su plan de acción; sin embargo, “todos los plazos han expirado y aún queda mucho trabajo por hacer”. Por lo tanto, instó “encarecidamente” a Panamá a completar rápidamente su plan de acción completo y abordar las deficiencias estratégicas mencionadas anteriormente. “Panamá debe continuar trabajando en la implementación de su plan de acción para abordar sus deficiencias estratégicas” y desglosó los lineamientos que el país debe seguir para “zafarse de estas listas”, enfatizó la organización.
Dentro de las recomendaciones que le hizo el GAFI a Panamá, se incluye el fortalecimiento de su comprensión del riesgo del lavado de activos y el financiamiento del terrorismo de las personas jurídicas, aplicar un enfoque basado en el riesgo para la supervisión del sector de las Actividades y Profesiones No Financieras Designadas y asegurar sanciones efectivas. Además, asegurar la verificación adecuada de la información actualizada sobre el beneficiario final por parte de las entidades obligadas y el acceso oportuno por parte de las autoridades competentes, estableciendo mecanismos efectivos para monitorear las actividades de las entidades extraterritoriales, evaluando los riesgos existentes de uso indebido de personas jurídicas y arreglos para definir e implementar medidas específicas para prevenir el uso indebido de accionistas y directores nominados.
A estas recomendaciones se suma la necesidad de demostrar su capacidad para investigar y procesar el lavado de dinero que involucre delitos tributarios extranjeros y continuar brindando cooperación internacional constructiva y oportuna para tales delitos, y continuar enfocándose en las investigaciones en relación con áreas de alto riesgo.
El GAFI identifica jurisdicciones adicionales, de manera continua, que tienen deficiencias estratégicas en sus regímenes para contrarrestar el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo y el financiamiento de la proliferación. Algunas jurisdicciones aún no han sido revisadas por el GAFI o sus FSRB, pero lo harán a su debido tiempo. En octubre de 2020, el GAFI decidió reanudar el trabajo, detenido debido a la pandemia de covid-19, e identificar nuevos países con deficiencias estratégicas Anti Lavado de Dinero y contra el Financiamiento del Terrorismo, y “priorizar la revisión de los países incluidos en la lista con fechas límite vencidas o vencidas de los elementos del plan de acción”. En la lista de jurisdicciones con deficiencias estratégicas del GAFI, además de Panamá, también están: Haití, Jamaica, Malta, Mauricio, Marruecos, Myanmar, Nicaragua, Pakistán, Albania, Barbados, Botswana, Burkina Faso, Camboya, Islas, Caimán, Filipinas, Senegal, Sudán del Sur, Siria, Uganda, Yemen, Zimbabue.
Nota publicada en La Estrella de Panamá.



